La huerta dibujada: saberes locales en la producción de limón en Acapulco
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07 agosto 2026
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Por Sandy Astrid Medina Valdivia
Dra. Sandy Astrid Medina Valdivia, investigadora por México
El calor es apremiante. El sol nos hace sudar a todos. En la comisaría ejidal de Aguas Calientes, en el municipio de Acapulco, Guerrero, los productores de limón van llegando uno a uno y tomando su lugar en sillas de plástico. Se acomodan, miran con curiosidad. Las preguntas están en el aire, aunque nadie las diga: ¿qué nos van a enseñar? ¿qué nos trajeron? ¿nos van a dar algo?.
El asistencialismo es uno de los obstáculos más profundos para la participación genuina en comunidades rurales. La expectativa del apoyo material condiciona la disposición a involucrarse. Y cuando esa expectativa no se cumple, la gente simplemente no llega. Eso ocurrió en una de las comunidades visitadas, donde el taller no pudo realizarse por falta de asistencia. En Aguas Calientes y Las Plazuelas, la participación fue parcial. Aun así, quienes llegaron encontraron algo distinto a lo que esperaban: escucha, atención y la disposición genuina de entender su realidad desde donde ellas la viven. Sin juzgar circunstancias, sin imponer soluciones, solo con el interés de comprender de dónde vienen las necesidades y hacia dónde pueden apuntar las alternativas.
Sobre un papel bond extendido en la mesa, les pedimos que dibujaran su territorio, su parcela, los elementos que les da la tierra para producir el limón, los caminos que recorre el producto hasta llegar al comprador. Al principio hubo timidez. “No sé dibujar bien”, dijeron algunos asistentes. La aclaración fue sencilla: “no vamos a evaluar el dibujo. Lo que importa es lo que ustedes saben”. El lápiz empezó a fluir. Cada señora tomó un espacio en el papel y lo fue llenando poco a poco. “Esta es mi huerta, estas son mis matas de plátano, estas son las matas de limón. Tengo palmas, aguacates, ciruela, piña”. Una de ellas decidió no dibujar: prefirió escribir, “En mi huerta tengo mapaches, ardillas, armadillos”.
Entre el 14 y el 16 de julio de 2026, el equipo del proyecto Acapulco-Limón realizó talleres de mapeo participativo en Aguas Calientes y Las Plazuelas, comunidades rurales del municipio de Acapulco. En cada sesión, los productores construyeron colectivamente un mapa de tres capas, 1) los recursos naturales que sostienen su sistema productivo, 2) la red de actores y rutas comerciales actuales, y 3) los actores con quienes les gustaría establecer una conexión en el futuro.
El elemento natural más mencionado en las tres comunidades fue el agua, y principalmente su ausencia. Quienes tienen acceso a canales de distribución o a pilas comunitarias desde donde jalan mangueras hasta sus huertas están en ventaja relativa. Quienes dependen del temporal o de arroyos que se han ido secando, están al límite. En Las Plazuelas, un productor explicó con precisión una de las posibles causas: “el desarrollo turístico vendió las lomas que rodeaban el pueblo y rellenó la laguna de Tres Palos, destruyendo las esponjas del cerro que conservaban el agua y alimentaban el arroyo que nunca se secaba. Hoy ese arroyo ya no llega hasta las parcelas”. Este tipo de conocimiento se complementa con lo que ya habían arrojado las entrevistas previas, y el mapa le da localización y contexto espacial.
La red de comercialización resultó ser casi idéntica en dos comunidades; el productor entrega a un acaparador local la arpilla de limón, y ese acaparador la revende en el mercado central de Acapulco. La distancia entre el precio que recibe el productor y el precio final al consumidor es “considerable”. También dibujaron su huerta y el camino que recorren en carretilla o bicicleta por cerros y terracería, permite triangular y profundizar lo que el diagnóstico previo ya apuntaba.
Los actores potenciales que identificaron, hoteles, restaurantes de la Costera, mercados locales, tampoco fueron una sorpresa. Lo que el ejercicio permitió agregar es que los productores ya habían intentado llegar a esos actores antes, y ya saben por qué no pudieron: sin vehículo, sin infraestructura de frío, sin organización formal, la geografía los atrapa. Estas comunicades tienen varias soluciones que les gustaría implementar, pero, la falta de financiamiento no les permite materializarlos.
Cabe destacar que el mapeo participativo permitió complementar la información ya recogida con una dimensión que las entrevistas y el árbol de problemas habían comenzado a trazar, pero que aquí adquirió un peso particular, y es la dimensión afectiva de la producción de limón. Las productoras de Aguas Calientes dibujaron sus huertas con un detalle que no se les pidió, cada planta, cada animal, a veces ellas mismas dentro del dibujo. Un productor de Las Plazuelas lo verbalizó de otra manera: “yo le agradezco al limón porque el limón me dio para estudiar, me dio para salir adelante”. Corroboramos que existe una identidad profunda construida alrededor del cultivo del limón; no solo como fuente de ingreso, sino como herencia, como orgullo, como forma de entender y habitar el territorio. Eso importa para el proyecto porque explica por qué estas personas siguen cuidando huertas en cerros sin agua suficiente, después de un huracán que destruyó la mitad de sus plantas, en un sistema de comercialización que sistemáticamente les paga menos de lo que su producto vale. Existe un arraigo a sus tierras.
Así, sumamos una capa que los instrumentos previos no habían profundizado de manera sistemática, ¿qué sostiene ese sistema desde la base natural?; el agua, el suelo, la diversidad de especies que conviven con el limón, los conocimientos locales sobre cómo funciona todo eso.
El mapeo participativo complementa y triangula la información antes colectada. Y añade una voz espacial de los productores, es decir, dónde está cada cosa, cómo se conecta con lo demás, qué está co-ocurriendo en el mismo lugar. Un árbol de problemas dice que el agua es un problema. El mapa muestra en qué parcelas, por qué razones, y qué otros problemas se acumulan exactamente ahí.
Un agradecimiento especial a las productoras y productores de las comunidades de Aguas Calientes y Las Plazuelas que compartieron su tiempo, su conocimiento del territorio, y la confianza de poner en papel lo que saben, que es mucho.
Estos talleres forman parte del Programa de capacitación: Herramientas organizacionales y económico-sociales. Proyecto: PEE-2025-G-600-50577 Hacia el fortalecimiento de la pequeña producción de limón en Acapulco, Guerrero mediante herramientas tecnológicas, económico-sociales y el impulso a la conformación de una economía social solidaria - Acapulco Limón -, perteneciente a la convocatoria Proyectos de Investigación Científica y humanística en Ejes Estratégicos 2025.
Planeación y sistematización: Dra. Sandy Astrid Medina Valdivia (SECIHTI-CIATEJCEIBAAS-Guerrero) y Dr. Juan Camilo Cardona Castaño (UAQ). Facilitadores: Dra. Sandy Astrid Medina Valdivia (SECIHTI-CIATEJ-CEIBAAS-Guerrero). Dr. Juan Camilo Cardona Castaño (UAQ). Dr. Carlos Mario Rodríguez Peralta (CIATEJ). Dulce María Hernández Cardenas (Estudiante del programa de Maestría, Universidad de Guadalajara-Programa Delfín). Dr. Óscar Aguilar Juárez (CIATEJ). Dr. Jesús Manuel Mancillas Paredes (SECIHTICIATEJ-CEIBAAS-Guerrero). Mtro. Iván Lira Mesino (Titular-PROPAEG).
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