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El proyecto Tejidos Locales Agroalimentarios en Red Guerrero

  • 12 abril 2024
  • Por Joaline Pardo Nuñez

El proyecto Tejidos Locales Agroalimentarios en Red (TELAR) tuvo como objetivo consolidar redes sociales de colaboración científica y tecnológica entre personas y colectivos de cinco regiones de Guerrero, para fortalecer las posibilidades de incidencia socioambiental desde los territorios.

La premisa del trabajo fue el definir las necesidades de investigación a partir del diálogo entre habitantes del territorio; serían ellos quienes definirían los perfiles necesarios de los y las investigadoras y las formas de trabajo con ellos, que serían personal de apoyo para encontrar las respuestas desde la ciencia, pero considerando los conocimientos tradicionales y las tecnologías ya disponibles en el territorio.

Una red inicial se dio con los proyectos de investigación-acción-participativa (IAP) que desarrollaron 45 diplomantes guerrerenses de la segunda edición del “Diplomado en Agroecologías del Bien Común (ABC)”, convocado entre la Dirección Regional Centro de Conahcyt en conjunto con el Ciatej. Para el cierre de este diplomado, se convocó a la conformación de comunidades de aprendizaje a nivel regional, tomando como referencia tanto la regionalización biocultural como la administrativa del estado de Guerrero, a partir de lo cual se definieron cinco nodos o tejidos: Norte, Montaña, Centro, Costa Chica, Costa Grande.

IAP: entendimiento de dolores comunes y construcción de sueños colectivos

​El enfoque de la IAP implica un proceso reflexivo, sistemático y crítico, con el propósito de estudiar un aspecto de la realidad con una finalidad práctica y, lo más importante, en conjunto con los actores sociales territoriales. Implica que la forma de estudio es un modo de intervención surgido de actores que perciben su problema y deciden resolverlo a partir de sus capacidades y recursos, donde el propósito de la investigación es motivar acciones, que a su vez sean fuente de conocimiento. Esto implica que, tanto investigadores como habitantes del territorio, participen como sujetos activos que contribuyen a conocer y transformar la realidad en la que están implicados.

El Telar tuvo desde su gestación, la premisa de trabajar con la metodología IAP, cuya secuencia se puede representar como una espiral, la cual consiste en ciclos consecutivos de acción (A) - reflexión (R) y en cada momento el convocar a nuevos actores que pueden aportar a partir de reconocer en el proceso un espacio de oportunidad. Por cada ciclo, la reflexión tiene un origen práctico; en la experiencia de Telar, durante el primer ciclo se identifica el dolor común a manera de diagnóstico amplio y se conforman las comunidades de aprendizaje; el segundo ciclo, en el que se profundiza el diagnóstico, implica el diseño de un plan de acción, su implementación y la vinculación con actores, instituciones o procesos comunitarios; el tercer ciclo se traduce en el diseño y activación de  proyectos agroecológicos colectivos.

Comunidades de aprendizaje (Nodos territoriales o tejidos)

Las comunidades de aprendizaje, en tanto elemento clave de los marcos pedagógicos para la acción social, se plantean como espacios de diálogo igualitario a partir de los cuales se estrecha la relación entre teoría y práctica, a partir de reconocer la voz de los actores sociales y los conocimientos, recursos, tecnologías y capacidades para apoyarles en potenciarlas y en que las personas se vayan identificando entre sí para reconocerse y conformarse como entramados de apoyo mutuo. Para Telar, las comunidades de aprendizaje se han interpretado como espacios donde confluyen actores territoriales compartiendo conocimientos, experiencias, saberes, materiales, infraestructura y aprendizajes desde y para la comunidad local. A estas comunidades, se les llamó “tejidos” y, como parte fundamental de la metodología IAP, han sido el actor colectivo clave que ha definido las agendas temáticas de la red. Este proceso se muestra en el gráfico 1 y se explica en los siguientes párrafos.

Fases del entramado de la Red

En la integración de la red de colaboración Telar se identificaron cuatro fases:

  1. Activación de los tejidos

El núcleo base con el que inició cada tejido estuvo conformado por egresados de la segunda generación del “Diplomado en Agroecologías del Bien Común”, en cuyo módulo final se conformaron grupos de trabajo regionales. Con cada uno de estos grupos se realizó la programación y planeación del primer encuentro presencial en cada región. En la mayoría de los casos, este momento se abrió a la participación y el diálogo de otros actores. Fue así como se dio el primer espacio de trabajo colectivo, en donde se delimitaron líneas iniciales de investigación y se definieron formas de trabajo. Así se construyó la primera agenda de trabajo o primer momento de acción en la espiral IAP.

  1. Entramado

La segunda fase se enfocó en la implementación de los planes de acción en cada tejido, lo que implicó el desarrollo de diferentes actividades públicas, principalmente encuentros de compartición de conocimientos y saberes en formato de talleres, campamentos, recorridos, etc., de tal forma que los y las participantes se conocieran y reconocieran entre sí, así como sus capacidades y sus espacios. Así se construyó y fortaleció cada tejido con identidad y dinámica propia, definidas por la diversidad de actores que participaban, sus intereses, sus tiempos y las características propias de cada uno de sus territorios.

  1. Entretejido

Los comienzos de esta fase están ligados estrechamente al camino que cada tejido tomó durante el entramado, pues en gran parte, el entretejido comienza cuando se forman y/o se refuerzan los vínculos entre actores que llevaron dos procesos importantes surgidos en esta etapa: la consolidación de las líneas IAP propias de cada tejido y la conformación de nuevos grupos de trabajo entre actores de diferentes tejidos, que también se transformaron en nuevos procesos IAP (inter tejidos). Esta fase está caracterizada por la potencialización de articulaciones inter  regionales, que surgieron en función de uno o más temas de interés común, durante los momentos de encuentro y diálogo ocurridos en las actividades del proyecto.

  1. Epicentros demostrativos

Esta cuarta fase ocurre con el seguimiento de tres líneas de trabajo: 1) La continuación de los procesos en cada tejido; 2) La activación o fortalecimiento de epicentros demostrativos, que son espacios físicos cuya función es contribuir a la articulación de la red con acciones a corto, mediano y largo plazo, especialmente a través de actividades de formación, experimentación y encuentro en temas de agroecología y soberanías alimentarias; 3) La construcción y ejecución de la tercera edición del diplomado en Agroecologías por el Bien Común (ABC 3.0). La participación en este programa de formación de actores locales que han estado involucrados en el Telar, es parte del seguimiento que da el proyecto a los mismos ciclos de reflexión-acción que se conformaron. En ese sentido, esta etapa representa el inicio de una nueva vuelta en la espiral, en donde se integran nuevamente actores locales y se conforman nuevas comunidades de aprendizaje.

 

Imagen 2. Fases identificadas en el avance de la red de articulación. Elaboración propia.

 

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Encuentro de jóvenes por la agroecología en región Centro

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